Nos pasaron a buscar en combi por Bingin, de ahí a Kuta a buscar mas gente y después como 5 horas de combi hasta el puerto con un conductor Indonesio, no dormís nada ¡Manejan como locos! Después tomamos un ferri hasta la isla de java, unas horas mas de combi, un speedboat de 30 minutos y ya estas en G-Land una ola INCREIBLE. Llegamos 7:30 hs. Desayunamos unos panqueques de banana en el surfcamp y al agua, ¡El mar estaba increíble! La ola es una izquierda larga y tubera que rompe sobre un arrecife bastante filoso, si no pregúntenle a Pablito que después de la primera metida le tuvieron que dar 6 puntos en los dedos, por suerte había medico en el surfcamp!
Vivíamos en un Surf Camp en plena selva, ratas, monos, jabalíes serpientes, murciélagos, iguanas, todos los bichos que nunca me imagine ver ¡Era como en las películas! Las olas cada día mejores, poca gente, tubos, agua caliente y transparente, un sueño todo!! Menos el arrecife, teníamos raspones por todos lados, pero no importaba ¡Fue una semana de surf inolvidable!
Desayunábamos, almorzábamos y cenábamos muy temprano, muy abundante y comidas típicas. Al principio cuesta acostumbrarse al picante, después ya ni te das cuenta. A las 5 de la tarde nos servían una sopa casera con tostadas y manteca muy rica y alas 19 hs. se cenaba.
La metida de las tardes hay que hacerla remando, porque baja mucho la marea y los botes no pueden salir.
En esta isla hay solo cuatro Surfcamps, pura jungla, animales salvajes y surfistas, nada pero nada más.
Monos por todos lados, un día nos entraron a la cabaña, chau a nuestra provisión de galletitas, y se tomaron hasta los remedios que habíamos llevado por la dudas…
Ratas por todos lados y de todos los tamaños, sin darme cuenta las estaba llevando conmigo dentro de mi mochila Rip Curl, cuado meto la mano para sacar la gorra no podía creer que me hacia cosquillas, casi me muero ¡Al final ya convivíamos!
También vimos lagartos y serpientes, aparentaban ser menos amigables.
Los pocos lugareños eran gente muy simple y servicial, todos muy buena onda.
Después de una semana nos despedimos como viejos amigos y dejamos atrás unas olas increíbles.